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CONDICION DE LA MUJER EN NICARAGUA
A. ROL HISTORICO DE LA MUJER Y SU NUEVO PAPEL EN EL PROCESO REVOLUCIONARIO.
La problemática de la mujer nicaragüense es parte de la
problemática global, del conjunto de la sociedad actual. No obstante
presenta aspectos diferenciales, siendo el objetivo del presente trabajo
el de tratar de destacarlos, a los fines del análisis.
Es por todos conocido que la infraestructura socioeconómica determina
la superestructura político-ideológica. Sin embargo, los
cambios en la infraestructura no actúan ni mecánica ni automáticamente
sobre la superestructura.
En el plano ideológico detectamos la presencia de mitos, tabúes,
concepciones de la vida que superviven a través de los tiempos
y se modifican solo muy lentamente.
En la antigüedad clásica, con el modo de producción
esclavista y la aparición de la propiedad privada, se inaugura
un modo de relación social entre el hombre y la mujer que con ligeros
cambios llega hasta nuestros días.
Marx y Engels plantean que la primera división del trabajo es la
que se hizo entre el hombre y la mujer y en esta división se destina
a la mujer al hogar y los hijos.
Fruto de la aparición de la propiedad privada fue la opresión
sufrida por el sexo femenino a manos del sexo masculino. El matrimonio
no será ya la unión natural de hombres y mujeres, como se
daba en el sistema de propiedad común, sino que tendrá también
móviles económicos: la unión entre individuos de
igual clase social, y que garantice la transmisión de las riquezas
de las clases poseedoras, a través de la herencia a los hijos legítimos.
La problemática de la mujer nicaragüense, es en parte común
a la estructura económica del país, y del conjunto de los
sectores populares. Nicaragua es un país capitalista dependiente
y atrasado, que inicia un proceso revolucionario, de transformación
social, nacionalista, popular y anti-imperialista, sufriendo por ello
mismo permanente agresiones desde el interior y del exterior.
Consideramos que éste es el marco principal de análisis,
que genera condiciones de vida sufridas por igual por los hombres y mujeres
del pueblo, condiciones heredadas pero que se mantienen en la actualidad.
No obstante la mujer padece por su condición de tal, otras formas
de opresión, explotación y dominación que son fruto
de las responsabilidades que ha ido asumiendo a través de los siglos.
Esto se expresa en la descalificación de la mujer cuando solo realiza
tareas domesticas. La sociedad llama a esta actividad “trabajos
improductivos” y a las mujeres que los realizan, “población
económicamente inactiva”. No se considera que el trabajo
del hogar es el reproductor de la fuerza de trabajo de la sociedad y que
si las mujeres no lo realizaran, pondrían en crisis a toda la sociedad,
y debería por ello asumirlas el estado como un problema económico
de primer orden.
La mujer que trabaja fuera del hogar, se encuentra con otra problemática:
la doble jornada laboral, debiendo asumir ambas. Y en su trabajo propiamente
dicho, será peor remunerada que el hombre, por igual trabajo, justificado
en su “menor rendimiento”.
La escasa o nula calificación laboral de la mujer proletaria, la
dirigirán hacia aquellos sectores de la economía peor remunerados,
siendo en mas, las primeras en casos de haber despidos.
Por ultimo, la mujer ha sufrido la discriminación jurídica
y legal como se observa en los Códigos Civil, Laboral y Penal.
(Se analizará en la ultima parte del presente trabajo)
ROL DE LA MUJER SEGÚN SU CLASE SOCIAL.
El estado capitalista retoma, crea y reproduce pautas ideológicas,
normas y valores que van a definir el rol de la mujer en la sociedad.
De acuerdo a la clase social a la que pertenece, asignara a las mujeres
roles diferenciados, y otros que son comunes a las distintas clases sociales.
La mujer de la burguesía será un objeto de lujo que vale
por lo que tiene para vender: dote, juventud, belleza, virginidad.
En el hogar es un objeto decorativo mas, y como esposa le sirve al hombre
para garantizar la reproducción de los hijos y de la ideología
de su clase.
La única exigencia es la fidelidad al marido, necesaria para garantizar
la transmisión de la herencia a los hijos legítimos.
La mujer de la pequeña burguesía tomará como modelo
de identificación a la mujer de la clase alta. Aspira a ser y vivir
como ella, tomando sus pautas de consumo que son las de los países
centrales; pero a diferencia de ésta, debe trabajar, lo que le
dará una independencia relativa. Transmisora de las pautas culturales
de los países centrales, cuenta con mayor calificación técnica
y profesional que la mujer proletaria, lo que le permite emplearse en
mejores condiciones y en las áreas de servicios, comercio, profesiones
liberales.
La mujer proletaria tendrá como rol tanto la reproducción
de la fuerza de trabajo – con el trabajo domestico no remunerado-como
el de abaratar la fuerza de trabajo, (desempleo, subempleo, ejercito industrial
de reserva.)
Su escasa o nula calificación laboral la llevara a emplearse en
aquellas áreas que no requieren especialización, y que son
las peor remuneradas.
Como roles comunes de las distintas clases sociales, encontramos que la
ideología capitalista preconiza a la mujer:
a.- como objeto sexual :la sexualidad en este contexto no es considerada
como la forma de comunicación mas completa e intima entre el hombre
y la mujer, sino como una violentacion mas por ella sufrida. Se le suprime
a la sexualidad el componente ternura, quedando solo el componente placer,
y que además solo le es permitido al hombre.
Como objeto sexual y expresión de la mas cruda explotación,
es cuando la mujer se ve obligada a vender su cuerpo como mercancía,
ejerciendo la prostitucion para poder vivir, - en los sectores populares-,
vendiendo su cuerpo a los medios masivos de comunicación, -cine
, televisión, revistas, publicidad, - o por ultimo vendiéndose
en el casamiento con “un buen partido”.
b.-Generadora de y transmisora de ideología dominante.
A través de la practica cotidiana donde desempeña los roles
de reproductora de las nuevas generaciones, reproductora de la fuerza
de trabajo, y socialización de las nuevas generaciones. Es en el
hogar, donde la mujer, consciente o inconscientemente, trasmite a los
hijos los roles sociales esperados.
La liberación de la mujer depende y se fundamenta en los siguientes
aspectos:
1.- la liberación de la sociedad en su conjunto.
No puede haber realmente mujer libre en una sociedad capitalista, opresora,
explotadora y represiva. En este sentido, la Revolución de 19 de
Julio es el punto de partida para avanzar en la liberación de la
mujer nicaragüense.
2.- la plena incorporación de la mujer en el proceso productivo.
3.- la plena incorporación de la mujer al proceso revolucionario,
político, social y gremial.
4.- la transformación ideológica a través de un proceso
educativo que cambie las relaciones sociales existentes en la familia,
las relaciones existentes entre hombre y mujer, basadas en la verticalidad,
el sometimiento y la servidumbre de la mujer, por relaciones basadas en
el respeto mutuo, la igualdad y el compañerismo.
5.-la modificación en el orden jurídico que refleje los
cambios paulatinos que se van realizando a nivel económico, político
y social y que al mismo tiempo, sirva de elemento dinamizador para éstos
cambios y transformaciones.
B. LA PARTICIPACIÓN DE LA MUJER EN EL PROCESO PRODUCTIVO.
La población femenina representa el 51 % de la población
total del país, según estimaciones del INEC, año
1980, siendo éste un dato de por si significativo, para considerarla
como una fuerza productiva de importancia.
La integración de la mujer al trabajo productivo se dio primero
en el campo, con los cultivos de exportación. (azúcar, café,
algodón, ). Luego con la concentración de industrias en
Managua, se dio el fenómeno de la emigración de la fuerza
de trabajo femenina del campo a la ciudad.
Según investigaciones del CIERA, acerca de la participación
de la mujer en la industria, ésta constituye el 30 % del total
de los trabajadores. Las ramas de mayor inserción son: textiles,
ropa, alimentos, productos de agro-exportación.
Su presencia es predominante en tareas de manufactura –acabado y
empaque- recibiendo menor salario que el hombre por igual trabajo.
El primer problema que enfrenta la mujer al integrarse al sistema productivo
es la doble jornada laboral, debido esto a la ideología dominante
que considera el trabajo del hogar una obligación natural de la
mujer, el machismo correlativo y las limitaciones generales del país
por su escaso desarrollo industrial.
Según encuestas del EDENIC, año 1977, los sectores de la
economía donde se concentran mayoritariamente, es el sector terciario,
en las áreas de servicios, comercio, manufactura e industria.
DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN ECONÓMICAMENTE ACTIVA
POR SECTORES DE LA ECONOMIA.
SECTOR FEMENINO MASCULINO
Primario 23 % 56 %
Secundario 18 % 17 %
Terciario 56,6 % 25.6 %
*****
Considerando los grupos ocupacionales en que se concentra la población
femenina, una encuesta de OEDEC, 1977, arroja estos resultados.
GRUPOS OCUPACIONALES %
Gerentes, administrativos y directores 1
Profesionales, técnicos, y afines 4.6
Empleados, oficinas y afines 8
Comerciantes, vendedores y afines 20
Trabajadores del campo 22
Artesanos y obreros 17
Trabajadores de servicios personales/domésticos 25
*******
Estos datos indican que la mujer se concentra en los trabajos menos calificados
y peor pagados (servicios domésticos) y que revisten una condición
de servidumbre, con jornadas laborales de 14 a 16 horas diarias.
El grupo de comerciantes y vendedores es igualmente alto, siendo esto
expresión del desempleo encubierto o subempleo. También
aquí la mujer soporta largas jornadas de trabajo, sin prestaciones
sociales, ni beneficios laborales.
El escaso numero de profesionales, técnicos y afines, indica las
escasas posibilidades de acceso a la educación técnica y
superior para la mujer.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos, realizó
en 1980 una encuesta, analizando la inserción de la mujer urbana,
en la producción social. Divide a la población global en
tres estratos:
I. Managua
II. Pacifico
III. Costa Atlántica
Los resultados son muy similares en las tres zonas analizadas. Casi
la mitad de las mujeres desde los 10 años en adelante son económicamente
activas en Managua y la Costa Atlántica, salvo en el Pacifico que
llega al 38 %.
Considerando la variable edad, es de los 30 a 40 años donde es
mas alta la participación económica de las mujeres, explicándose
esto por la maternidad temprana de la mujer nicaragüense. La misma
se ve obligada al cuidado de los niños desde los 15 a los 29 años.
Solo cuando puede enviarlos a la escuela, o llevárselos consigo
al trabajo, es que se incorpora al proceso productivo.
Cuando la mujer es jefe de hogar, el 85 % es económicamente activa,
pero cuando es cónyuge , solo el 45 % lo es. No obstante, trabaje
o no, el hogar y los hijos son su responsabilidad. Como dato ilustrativo,
cuando los hombres son solo cónyuges y no jefes de hogar, solo
el 1 % realiza tareas domesticas.
En lo referente a niveles de instrucción, las ¾ parte de
las mujeres alcanza el nivel primario como máximo (71 % en Managua,
77 % en el Pacifico y 80 % en la Costa Atlántica) accediendo a
los niveles técnicos y superiores solo el 1 % de las mujeres en
la Costa Atlántica, y el 4 % en Managua. Se observa una correlación
positiva entre nivel de instrucción y alto nivel de participación
laboral.
No obstante, mujeres con ningún nivel de instrucción, logran
alta participación económica: 44% en el Estrato I, 50% en
el Estrato II, y 33% en el Estrato III.
Esto expresa la necesidad de las mujeres del pueblo de emplearse como
sea, fundamentalmente donde no se requiere especialización (vendedoras,
empleadas domesticas, etc) obligadas por la supervivencia.
Desde el punto de vista numérico, la tasa de participación
económica de la mujer nicaragüense es una de las mas altas
de América Latina.
La mujer urbana se desempeña principalmente en las ramas de comercio
y servicios: 79% en el Estrato I, 75% en el Estrato II, y 70% en el Estrato
III.
Y dentro de éstos, en el sector privado de la economía en
un 80%.
Asimismo, a medida que la mujer aumenta en edad, va siendo expulsada del
nexo capitalista dela economía, es decir, es echada de las relaciones
asalariadas de producción para incorporarse a los sectores marginales
de la economía, donde la fuerza de trabajo se reproduce como valor
de uso exclusivamente y cuya reproducción puede ser garantizada
en base a medios de producción propios o alquilados.
Esto se debe a que el capital recluta a las mas jóvenes- entre
los 10 y 29 años, -por ser mas productivas , y comienza a expulsarlas
a partir de los 30 años, cuando comienzan a desgastarse.
Las ramas de ocupación en que se desempeñan las mujeres
urbanas son: industria, comercio y servicios, en altas proporciones en
las tres zonas del país.
De todos los trabajadores por cuenta propia, el 60% son mujeres, tanto
del comercio como de la industria, siendo esto la expresión del
desempleo encubierto. Estas trabajadoras se desempeñan en horarios
extensivos, mal remunerados, sin vacaciones ni prestaciones sociales y
sin estabilidad de ingresos ni laboral.
Pese a sus bajos niveles de instrucción y capacitación laboral,
la mujer nicaragüense logra una alta participación económica
en el área urbana, no obstante la expulsión del nexo capitalista
de la economía, sea por sus obligaciones maternales y hogareñas,
o en función de la edad.
Por falta de datos, no se ha profundizado la participación económica
de la mujer en el área rural.
La insuficiencia de servicios colectivos –centros de atención
infantil, C.D.I , S.I.R., lavanderías, comedores escolares y laborales,
etc, son otra limitante a la plena inserción en la vida política,
social, y económica del país, en igualdad de condiciones
que el hombre. A todo ello, se le une el bajo desarrollo industrial del
país.
Para completar los aspectos en que se basa, a nuestro juicio, la liberación
de la mujer, pesamos que será el resultado de su praxis política
revolucionaria, como ya lo demostrara con su participación en la
lucha insurreccional y guerrillera, incorporándose al FSLN, y a
los organismos de masas que lo representaban, (AMPRONAC).
Hoy a dos años del triunfo, la liberación de la mujer pasa
también por su participación política organizada
en los distintos frentes de masas, en su integración a la defensa
de las conquistas realizadas, como a la producción.
Los objetivos de la Asociación de Mujeres Nicaragüenses, (AMLAE),
señalan claramente el rol de la mujer en la nueva sociedad y en
la lucha para lograr dichos objetivos, lograra también cambiar
su rol social tradicional, transformándose a si misma en el proceso
de transformación de la sociedad. Los objetivos de AMLAE son:
1. defensa de la revolución popular sandinista, garantía
política para lograr la emancipación de la mujer.
2. promover la superación política e ideológica de
la mujer nicaragüense, que le permita una participación cada
vez mas consciente y cualitativa.
3. combatir la desigualdad institucional y discriminación hacia
la mujer a través de las organizaciones a las que está integrada,
contribuyendo a la transformación revolucionaria del Estado Sandinista
y a la educación revolucionaria de las masas.
4. promover y estimular la superación cultural y científico-técnica
de la mujer a fin de ampliar y cualificar su participación en las
actividades económicas y sociales pasando del subempleo y profesiones
tradicionales hacia otras reservadas tradicionalmente a los hombres.
5. promover la valorización del trabajo domestico llevándolo
a la categoría de trabajo socialmente reconocido, haciendo énfasis
en la creación de servicios de atención infantil para la
mujer trabajadora.
El nuevo rol histórico y coyuntural de la mujer es luchar organizadamente
para lograr estos objetivos y será en esa praxis que incluye lo
político, lo social, lo cultural, y económico en que lograra
su plena inserción social, coadyuvada por el conjunto de los cambios,
que se están dando en la nueva sociedad en construcción.
C. SITUACIÓN JURÍDICA DE LA MUJER.
El código civil de Nicaragua, sancionado durante el gobierno de
Zelaya, se basa en los principios del liberalismo económico burgués,
consagrado por la Revolución Francesa, basándose en la autonomía
de la voluntad y la inviolabilidad de la propiedad privada.
El titulo II relativo a la familia, se enmarca en el concepto de familia
burguesa, regido por la autoridad paterna y la propiedad privada. En relación
con la mujer, el Código Civil, realiza un tratamiento inadecuado
en lo relativo a matrimonio, divorcio, embarazo, domicilio, guarda y Patria
Potestad
3- Matrimonio. El art. 112, inc.2 , establece un plazo de espera de 300
días. Para que la viuda pueda contraer nuevas nupcias. Se discrimina
biológicamente a la mujer ya que la espera es para determinar si
esta embarazada, la filiación del hijo. El art. 143 c. Relativo
al consentimiento que los padres deben otorgar al hijo que desea contraer
matrimonio. En el caso de los hijos legítimos, es el padre quien
lo otorga y la madre solo en su falta. A la madre le corresponde dar el
consentimiento solo cuando los hijos son ilegítimos y no reconocidos.
El art. 151 otorga al marido la representación de la familia. Los
tres artículos marcan una preeminencia del hombre sobre la mujer,
discriminándola y sometiéndola a una relación vertical
con el marido.
4- Divorcio. El Art. 161 contempla las causales de divorcio diferenciando
la infidelidad conyugal, que cuando la comete la mujer, se llama adulterio,
y cuando la comete el hombre, se llama amancebamiento.
5- La mujer adultera no puede contraer matrimonio con su cómplice,
y si el amancebado con su cómplice. Tampoco el cónyuge adultero
puede heredar a su cómplice, prohibición que no rige para
el marido amancebado, ya que solo la mujer comete adulterio. El mismo
acto se mide por parámetros distintos, discriminando a la mujer.
Y mostrando claramente la causa de dicha discriminación, que es
la protección de los bienes de la familia burguesa, para que éstos
no salgan fuera de ella.
6- Embarazo. El Código Civil, Art. 14 y 15, detrás de una
aparente protección del embarazo, se preocupa, no por el niño
en si mismo, sino por el mero trasmisor de bienes a través de la
herencia, mostrando el espíritu mercantilista de la ley.
7- Guarda. Significa el cuidado y defensa del menor. En caso de divorcio,
los hijos menores de 7 años se confían a la madre. A partir
de esa edad, las hijas mujeres van con la madre y los varones con el padre,
sin tener en cuenta las necesidades del menor, ni otorgando la guarda
al cónyuge que garantice el desarrollo integral del niño.
8- Domicilio. El Art. 152 establece que el domicilio de la mujer casadas
es el mismo del marido, teniendo la obligación de seguirlo donde
vaya. Reflejo de la falta de independencia de la mujer y la imposibilidad
de tomar decisiones por si misma.
9- Patria potestad. Es el conjunto de derechos, obligaciones y poderes
conferidos por la ley a los padres para que cuiden y gobiernen a sus hijos,
desde la concepción hasta la mayoría de edad- El Art. 248
establece la preeminencia del padre sobre la madre en el ejercicio de
la patria potestad. Es el que puede representar a los hijos en caso de
herencia, administración de propiedades, etc. Hasta la mayoría
de edad.
10- La concepción misma de Potestad presente en el Código
es cuestionable, ya que se preocupa fundamentalmente de lo económico,
soslayando lo central, que es la educación integral de los hijos.
Dentro de la concepción burguesa misma es cuestionable la PP. tal
como la plantea el Código, puesto que las obligaciones hacia los
niños, históricamente han sido responsabilidad de la madre,
pero las decisiones las puede tomar solo el padre.
11- La PP. Solo es otorgada a la madre (Art. 263) para los hijos nacidos
fuera del matrimonio, salvo que el padre probase que ha atendido al mantenimiento
y educación del hijo desde el nacimiento. Nuevamente lo económico
es lo central. Lo que interesa a la ley es la protección del patrimonio,
garantizando la herencia.
Nota. En el momento de realizar dicho trabajo, continuaban los debates
en el Consejo de Estado sobre la ley “Relaciones entre Madres, Padres
e Hijos” que cuestiona la concepción de PP. tal como lo concibe
el Código Civil, generando a su vez intensos debates y ricas polémicas
en las Asociaciones de Masas, Medios y organismos estatales relacionados
con la problemática Lo que muestra a su vez la preocupación
de la Revolución sandinista y Organismos de Masas en dar respuesta
a la problemática planteada.
12 –El código penal sancionado en 1974, responde a los mismos
criterios del liberalismo burgués que el código Civil.
a- Los artículos 211 y 216 sancionan la infidelidad conyugal considerándolos
delitos diferentes de acuerdo a quien provenga. Comete adulterio la mujer
cuando yace por una sola vez con un hombre que no sea su marido. El hombre
comete amancebamiento y solo se lo considera punible si es una situación
constante y si conserva a la concubina dentro del hogar conyugal o as
mantiene públicamente y con escándalo.. La concubina puede
heredar del hombre, pero la mujer no puede heredarle, o legarle a su amante.
Nuevamente es el problema de la sucesión de los bienes lo que atiende
el espíritu de la ley. La infidelidad cuando proviene del hombre
no se la considera delito y por lo tanto no debe ser penada por la ley.
b- El articulo 197 sanciona el delito de rapto, diferenciándolo
de acuerdo a la clase de mujer que es agraviada. El delito debería
ser sancionado en si mismo y no de acuerdo al status social de la mujer
que lo padece-
c- Aborto. El Código Penal sanciona el aborto cuando éste
se realiza para ocultar la deshonra de la mujer. Concepción totalmente
cuestionable, que se basa e la moral burguesa, donde imperan las normas
de las apariencias formales para ocultar la realidad, impidiendo a la
mujer de decidir por si misma aun cuando esta en juego su persona. Esto
aparece mas claramente, cuando aun en el aborto con fines terapéuticos,
debe existir el consentimiento del marido o pariente mas cercano.
En el Código del Trabajo sancionado por Somoza, 1945, retransmite
las ideas del siglo XIX.
Bajo una aparente protección de la mujer, la discrimina, y sitúa
en una posición inferior al hombre en cuanto a oportunidades, elección
del trabajo, contratación y remuneración.
Por el Art. 56, la mujer no puede prestar jornadas extraordinarias, pero
cuando las realiza, si el empleador no le paga doble salario, no puede
reclamar, porque le esta prohibido trabajar horas extras.
Al mismo tiempo la ley obstaculiza la integración de la mujer al
proceso productivo en iguales condiciones que el hombre.
La ley sobre la jornada extraordinaria, se contradice en la legislación
laboral en relación al trabajo domestico. Este implica no solo
jornadas extraordinarias no retribuidas, sino la desintegración
familiar que sufre la empleada domestica, debiendo abandonar su familia
para incorporarse a la familia del patrón, sin posibilidades de
desarrollo propio, sea en lo educativo, familiar y o social.
El Art. 126 establece la prohibición de que se ocupen mujeres en
tareas peligrosas o superiores a sus fuerzas, bajo una aparente protección,
se la discrimina laboralmente.
LOGROS DE LA REVOLUCION POPULAR SANDINISTA.
1. Creación en el Ministerio del Trabajo de la Sección
Salud Ocupacional, para mejorar las condiciones de trabajo de la mujer
en general y de la mujer embarazada en particular.
2. Seminarios permanentes sobre el tema de la mujer a obreros / as dirigentes
de la industria en la Escuela Nacional F. Rivera de la Central Sandinista
de Trabajadores. (CST)
3. Se inicio la investigación de la problemática de la mujer
trabajadora del tabaco
4. Divulgación de artículos sobre las causas del aborto
provocado por malas condiciones de trabajo.
5. Prohibición del pesticida DECP –usado en bananeros- y
restricción del herbicida DDT ALDRIN 6245 T que disminuye la capacidad
reproductora.
6. Regulación del subsidio pre-natal –4 semanas- y post natal,
-8 semanas- para evitar el nacimiento de niños prematuros y/o de
bajo peso.
7. Promoción de lactancia materna para disminuir el alto índice
de mortalidad infantil
8. Promoción en cada centro de trabajo , donde haya mujeres, de
la toalla sanitaria y el botiquín.
9. Se vela por el pago de igual salario a la mujer, por igual trabajo,
en relación al trabajo masculino.
10. Creación de C.D.I y S.I.R.
11. Reglamentación de 8 horas de trabajo para las cocineras de
haciendas agropecuarias, e igual salario para el trabajador agrícola,
atendiendo a un numero limitado de 35 personas.
12. Se reglamentó que toda mujer de 14 años que trabaje
en los cortes, sea incluida en planillas.
13. se promueve la participación de la mujer trabajadora en la
directiva de su sindicato donde pueda plantear su problemática.
En cuanto a avances en la legislación se ha logrado.
1- El estatuto de Derechos y Garantías de los Nicaragüenses
que establece la igualdad ante la ley de las personas, sin ningún
tipo de discriminación.
2- a.- la obligación del Estado a reconocer los obstáculos
que impidan el ejercicio de esta igualdad. b.- la igualdad de los cónyuges
ante la ley.
3- Ley provisional de medios de comunicación, que prohíbe
el uso de la mujer como objeto sexual o comercial.
4- Ley de Nacionalidad. La mujer conserva su nacionalidad independientemente
de su estado civil.
El Derecho es un aspecto de la superestructura político-ideológica.
En el modo de producción capitalista, el derecho hace consciente,
norma y busca la reproducción de este modo de producción.
En una sociedad revolucionaria, hace consciente los aspectos fundamentales
del modo de producción al cual se tiende y se busca desarrollar,
mas que reproducir, el proceso de transformación de la sociedad.
Hace consciente el proyecto político revolucionario y expresa la
hegemonía de obreros y campesinos representados por el estado Sandinista.
Plantea las bases para el desarrollo del nuevo modo de producción.
Obviamente, los cambios en la sociedad no se logran por decreto, ni por
cambios en las leyes, sino por la transformación de todas las estructuras,
económicas, educativas, sociales, y en el derecho mismo, que por
su carácter educativo, y al ser un instrumento ideológico,
permite coadyuvar en la transformación de las costumbres, valores,
hábitos, y comportamientos regresivos, como en las costumbres,
valores, hábitos y comportamientos revolucionarios.
Managua, octubre 1981.
BIBLIOGRAFÍA.
1.- Colectivo de Análisis de la Dirección de Socio –
Demográfica. La inserción de la mujer en la producción
social. El caso del Área urbana. INEC. 1981. Managua.
2.- Condición de la Mujer en Nicaragua. (versión mimeo).
Biblioteca del Ministerio de Bienestar Social. 1980. Managua.
3.- Pasos, Maira. Papel de la mujer en el desarrollo económico
de Nicaragua- USAID. Oficina de Desarrollo y Planificación. 1975.
Managua.
4.-Vargas, E, Lourdes. Situación jurídica de la mujer. (versión
mimeo) Managua. 1981.