Maria Gabriella Sartori, psicologa - psicoterapeuta

 

 

 

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CONDICION DE LA MUJER EN NICARAGUA


A. ROL HISTORICO DE LA MUJER Y SU NUEVO PAPEL EN EL PROCESO REVOLUCIONARIO.

La problemática de la mujer nicaragüense es parte de la problemática global, del conjunto de la sociedad actual. No obstante presenta aspectos diferenciales, siendo el objetivo del presente trabajo el de tratar de destacarlos, a los fines del análisis.
Es por todos conocido que la infraestructura socioeconómica determina la superestructura político-ideológica. Sin embargo, los cambios en la infraestructura no actúan ni mecánica ni automáticamente sobre la superestructura.
En el plano ideológico detectamos la presencia de mitos, tabúes, concepciones de la vida que superviven a través de los tiempos y se modifican solo muy lentamente.
En la antigüedad clásica, con el modo de producción esclavista y la aparición de la propiedad privada, se inaugura un modo de relación social entre el hombre y la mujer que con ligeros cambios llega hasta nuestros días.
Marx y Engels plantean que la primera división del trabajo es la que se hizo entre el hombre y la mujer y en esta división se destina a la mujer al hogar y los hijos.
Fruto de la aparición de la propiedad privada fue la opresión sufrida por el sexo femenino a manos del sexo masculino. El matrimonio no será ya la unión natural de hombres y mujeres, como se daba en el sistema de propiedad común, sino que tendrá también móviles económicos: la unión entre individuos de igual clase social, y que garantice la transmisión de las riquezas de las clases poseedoras, a través de la herencia a los hijos legítimos.
La problemática de la mujer nicaragüense, es en parte común a la estructura económica del país, y del conjunto de los sectores populares. Nicaragua es un país capitalista dependiente y atrasado, que inicia un proceso revolucionario, de transformación social, nacionalista, popular y anti-imperialista, sufriendo por ello mismo permanente agresiones desde el interior y del exterior.
Consideramos que éste es el marco principal de análisis, que genera condiciones de vida sufridas por igual por los hombres y mujeres del pueblo, condiciones heredadas pero que se mantienen en la actualidad.
No obstante la mujer padece por su condición de tal, otras formas de opresión, explotación y dominación que son fruto de las responsabilidades que ha ido asumiendo a través de los siglos.
Esto se expresa en la descalificación de la mujer cuando solo realiza tareas domesticas. La sociedad llama a esta actividad “trabajos improductivos” y a las mujeres que los realizan, “población económicamente inactiva”. No se considera que el trabajo del hogar es el reproductor de la fuerza de trabajo de la sociedad y que si las mujeres no lo realizaran, pondrían en crisis a toda la sociedad, y debería por ello asumirlas el estado como un problema económico de primer orden.
La mujer que trabaja fuera del hogar, se encuentra con otra problemática: la doble jornada laboral, debiendo asumir ambas. Y en su trabajo propiamente dicho, será peor remunerada que el hombre, por igual trabajo, justificado en su “menor rendimiento”.
La escasa o nula calificación laboral de la mujer proletaria, la dirigirán hacia aquellos sectores de la economía peor remunerados, siendo en mas, las primeras en casos de haber despidos.
Por ultimo, la mujer ha sufrido la discriminación jurídica y legal como se observa en los Códigos Civil, Laboral y Penal. (Se analizará en la ultima parte del presente trabajo)

ROL DE LA MUJER SEGÚN SU CLASE SOCIAL.

El estado capitalista retoma, crea y reproduce pautas ideológicas, normas y valores que van a definir el rol de la mujer en la sociedad.
De acuerdo a la clase social a la que pertenece, asignara a las mujeres roles diferenciados, y otros que son comunes a las distintas clases sociales.
La mujer de la burguesía será un objeto de lujo que vale por lo que tiene para vender: dote, juventud, belleza, virginidad.
En el hogar es un objeto decorativo mas, y como esposa le sirve al hombre para garantizar la reproducción de los hijos y de la ideología de su clase.
La única exigencia es la fidelidad al marido, necesaria para garantizar la transmisión de la herencia a los hijos legítimos.
La mujer de la pequeña burguesía tomará como modelo de identificación a la mujer de la clase alta. Aspira a ser y vivir como ella, tomando sus pautas de consumo que son las de los países centrales; pero a diferencia de ésta, debe trabajar, lo que le dará una independencia relativa. Transmisora de las pautas culturales de los países centrales, cuenta con mayor calificación técnica y profesional que la mujer proletaria, lo que le permite emplearse en mejores condiciones y en las áreas de servicios, comercio, profesiones liberales.
La mujer proletaria tendrá como rol tanto la reproducción de la fuerza de trabajo – con el trabajo domestico no remunerado-como el de abaratar la fuerza de trabajo, (desempleo, subempleo, ejercito industrial de reserva.)
Su escasa o nula calificación laboral la llevara a emplearse en aquellas áreas que no requieren especialización, y que son las peor remuneradas.
Como roles comunes de las distintas clases sociales, encontramos que la ideología capitalista preconiza a la mujer:
a.- como objeto sexual :la sexualidad en este contexto no es considerada como la forma de comunicación mas completa e intima entre el hombre y la mujer, sino como una violentacion mas por ella sufrida. Se le suprime a la sexualidad el componente ternura, quedando solo el componente placer, y que además solo le es permitido al hombre.
Como objeto sexual y expresión de la mas cruda explotación, es cuando la mujer se ve obligada a vender su cuerpo como mercancía, ejerciendo la prostitucion para poder vivir, - en los sectores populares-, vendiendo su cuerpo a los medios masivos de comunicación, -cine , televisión, revistas, publicidad, - o por ultimo vendiéndose en el casamiento con “un buen partido”.
b.-Generadora de y transmisora de ideología dominante.
A través de la practica cotidiana donde desempeña los roles de reproductora de las nuevas generaciones, reproductora de la fuerza de trabajo, y socialización de las nuevas generaciones. Es en el hogar, donde la mujer, consciente o inconscientemente, trasmite a los hijos los roles sociales esperados.
La liberación de la mujer depende y se fundamenta en los siguientes aspectos:
1.- la liberación de la sociedad en su conjunto.
No puede haber realmente mujer libre en una sociedad capitalista, opresora, explotadora y represiva. En este sentido, la Revolución de 19 de Julio es el punto de partida para avanzar en la liberación de la mujer nicaragüense.
2.- la plena incorporación de la mujer en el proceso productivo.
3.- la plena incorporación de la mujer al proceso revolucionario, político, social y gremial.
4.- la transformación ideológica a través de un proceso educativo que cambie las relaciones sociales existentes en la familia, las relaciones existentes entre hombre y mujer, basadas en la verticalidad, el sometimiento y la servidumbre de la mujer, por relaciones basadas en el respeto mutuo, la igualdad y el compañerismo.
5.-la modificación en el orden jurídico que refleje los cambios paulatinos que se van realizando a nivel económico, político y social y que al mismo tiempo, sirva de elemento dinamizador para éstos cambios y transformaciones.

B. LA PARTICIPACIÓN DE LA MUJER EN EL PROCESO PRODUCTIVO.

La población femenina representa el 51 % de la población total del país, según estimaciones del INEC, año 1980, siendo éste un dato de por si significativo, para considerarla como una fuerza productiva de importancia.
La integración de la mujer al trabajo productivo se dio primero en el campo, con los cultivos de exportación. (azúcar, café, algodón, ). Luego con la concentración de industrias en Managua, se dio el fenómeno de la emigración de la fuerza de trabajo femenina del campo a la ciudad.
Según investigaciones del CIERA, acerca de la participación de la mujer en la industria, ésta constituye el 30 % del total de los trabajadores. Las ramas de mayor inserción son: textiles, ropa, alimentos, productos de agro-exportación.
Su presencia es predominante en tareas de manufactura –acabado y empaque- recibiendo menor salario que el hombre por igual trabajo.
El primer problema que enfrenta la mujer al integrarse al sistema productivo es la doble jornada laboral, debido esto a la ideología dominante que considera el trabajo del hogar una obligación natural de la mujer, el machismo correlativo y las limitaciones generales del país por su escaso desarrollo industrial.
Según encuestas del EDENIC, año 1977, los sectores de la economía donde se concentran mayoritariamente, es el sector terciario, en las áreas de servicios, comercio, manufactura e industria.

DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN ECONÓMICAMENTE ACTIVA POR SECTORES DE LA ECONOMIA.


SECTOR FEMENINO MASCULINO
Primario 23 % 56 %
Secundario 18 % 17 %
Terciario 56,6 % 25.6 %
*****
Considerando los grupos ocupacionales en que se concentra la población femenina, una encuesta de OEDEC, 1977, arroja estos resultados.

GRUPOS OCUPACIONALES %
Gerentes, administrativos y directores 1
Profesionales, técnicos, y afines 4.6

Empleados, oficinas y afines 8
Comerciantes, vendedores y afines 20
Trabajadores del campo 22
Artesanos y obreros 17
Trabajadores de servicios personales/domésticos 25


*******
Estos datos indican que la mujer se concentra en los trabajos menos calificados y peor pagados (servicios domésticos) y que revisten una condición de servidumbre, con jornadas laborales de 14 a 16 horas diarias.
El grupo de comerciantes y vendedores es igualmente alto, siendo esto expresión del desempleo encubierto o subempleo. También aquí la mujer soporta largas jornadas de trabajo, sin prestaciones sociales, ni beneficios laborales.
El escaso numero de profesionales, técnicos y afines, indica las escasas posibilidades de acceso a la educación técnica y superior para la mujer.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos, realizó en 1980 una encuesta, analizando la inserción de la mujer urbana, en la producción social. Divide a la población global en tres estratos:

I. Managua
II. Pacifico
III. Costa Atlántica

Los resultados son muy similares en las tres zonas analizadas. Casi la mitad de las mujeres desde los 10 años en adelante son económicamente activas en Managua y la Costa Atlántica, salvo en el Pacifico que llega al 38 %.
Considerando la variable edad, es de los 30 a 40 años donde es mas alta la participación económica de las mujeres, explicándose esto por la maternidad temprana de la mujer nicaragüense. La misma se ve obligada al cuidado de los niños desde los 15 a los 29 años. Solo cuando puede enviarlos a la escuela, o llevárselos consigo al trabajo, es que se incorpora al proceso productivo.
Cuando la mujer es jefe de hogar, el 85 % es económicamente activa, pero cuando es cónyuge , solo el 45 % lo es. No obstante, trabaje o no, el hogar y los hijos son su responsabilidad. Como dato ilustrativo, cuando los hombres son solo cónyuges y no jefes de hogar, solo el 1 % realiza tareas domesticas.
En lo referente a niveles de instrucción, las ¾ parte de las mujeres alcanza el nivel primario como máximo (71 % en Managua, 77 % en el Pacifico y 80 % en la Costa Atlántica) accediendo a los niveles técnicos y superiores solo el 1 % de las mujeres en la Costa Atlántica, y el 4 % en Managua. Se observa una correlación positiva entre nivel de instrucción y alto nivel de participación laboral.
No obstante, mujeres con ningún nivel de instrucción, logran alta participación económica: 44% en el Estrato I, 50% en el Estrato II, y 33% en el Estrato III.
Esto expresa la necesidad de las mujeres del pueblo de emplearse como sea, fundamentalmente donde no se requiere especialización (vendedoras, empleadas domesticas, etc) obligadas por la supervivencia.
Desde el punto de vista numérico, la tasa de participación económica de la mujer nicaragüense es una de las mas altas de América Latina.
La mujer urbana se desempeña principalmente en las ramas de comercio y servicios: 79% en el Estrato I, 75% en el Estrato II, y 70% en el Estrato III.
Y dentro de éstos, en el sector privado de la economía en un 80%.
Asimismo, a medida que la mujer aumenta en edad, va siendo expulsada del nexo capitalista dela economía, es decir, es echada de las relaciones asalariadas de producción para incorporarse a los sectores marginales de la economía, donde la fuerza de trabajo se reproduce como valor de uso exclusivamente y cuya reproducción puede ser garantizada en base a medios de producción propios o alquilados.
Esto se debe a que el capital recluta a las mas jóvenes- entre los 10 y 29 años, -por ser mas productivas , y comienza a expulsarlas a partir de los 30 años, cuando comienzan a desgastarse.
Las ramas de ocupación en que se desempeñan las mujeres urbanas son: industria, comercio y servicios, en altas proporciones en las tres zonas del país.
De todos los trabajadores por cuenta propia, el 60% son mujeres, tanto del comercio como de la industria, siendo esto la expresión del desempleo encubierto. Estas trabajadoras se desempeñan en horarios extensivos, mal remunerados, sin vacaciones ni prestaciones sociales y sin estabilidad de ingresos ni laboral.
Pese a sus bajos niveles de instrucción y capacitación laboral, la mujer nicaragüense logra una alta participación económica en el área urbana, no obstante la expulsión del nexo capitalista de la economía, sea por sus obligaciones maternales y hogareñas, o en función de la edad.
Por falta de datos, no se ha profundizado la participación económica de la mujer en el área rural.
La insuficiencia de servicios colectivos –centros de atención infantil, C.D.I , S.I.R., lavanderías, comedores escolares y laborales, etc, son otra limitante a la plena inserción en la vida política, social, y económica del país, en igualdad de condiciones que el hombre. A todo ello, se le une el bajo desarrollo industrial del país.
Para completar los aspectos en que se basa, a nuestro juicio, la liberación de la mujer, pesamos que será el resultado de su praxis política revolucionaria, como ya lo demostrara con su participación en la lucha insurreccional y guerrillera, incorporándose al FSLN, y a los organismos de masas que lo representaban, (AMPRONAC).
Hoy a dos años del triunfo, la liberación de la mujer pasa también por su participación política organizada en los distintos frentes de masas, en su integración a la defensa de las conquistas realizadas, como a la producción.
Los objetivos de la Asociación de Mujeres Nicaragüenses, (AMLAE), señalan claramente el rol de la mujer en la nueva sociedad y en la lucha para lograr dichos objetivos, lograra también cambiar su rol social tradicional, transformándose a si misma en el proceso de transformación de la sociedad. Los objetivos de AMLAE son:
1. defensa de la revolución popular sandinista, garantía política para lograr la emancipación de la mujer.
2. promover la superación política e ideológica de la mujer nicaragüense, que le permita una participación cada vez mas consciente y cualitativa.
3. combatir la desigualdad institucional y discriminación hacia la mujer a través de las organizaciones a las que está integrada, contribuyendo a la transformación revolucionaria del Estado Sandinista y a la educación revolucionaria de las masas.
4. promover y estimular la superación cultural y científico-técnica de la mujer a fin de ampliar y cualificar su participación en las actividades económicas y sociales pasando del subempleo y profesiones tradicionales hacia otras reservadas tradicionalmente a los hombres.
5. promover la valorización del trabajo domestico llevándolo a la categoría de trabajo socialmente reconocido, haciendo énfasis en la creación de servicios de atención infantil para la mujer trabajadora.
El nuevo rol histórico y coyuntural de la mujer es luchar organizadamente para lograr estos objetivos y será en esa praxis que incluye lo político, lo social, lo cultural, y económico en que lograra su plena inserción social, coadyuvada por el conjunto de los cambios, que se están dando en la nueva sociedad en construcción.

C. SITUACIÓN JURÍDICA DE LA MUJER.

El código civil de Nicaragua, sancionado durante el gobierno de Zelaya, se basa en los principios del liberalismo económico burgués, consagrado por la Revolución Francesa, basándose en la autonomía de la voluntad y la inviolabilidad de la propiedad privada.
El titulo II relativo a la familia, se enmarca en el concepto de familia burguesa, regido por la autoridad paterna y la propiedad privada. En relación con la mujer, el Código Civil, realiza un tratamiento inadecuado en lo relativo a matrimonio, divorcio, embarazo, domicilio, guarda y Patria Potestad
3- Matrimonio. El art. 112, inc.2 , establece un plazo de espera de 300 días. Para que la viuda pueda contraer nuevas nupcias. Se discrimina biológicamente a la mujer ya que la espera es para determinar si esta embarazada, la filiación del hijo. El art. 143 c. Relativo al consentimiento que los padres deben otorgar al hijo que desea contraer matrimonio. En el caso de los hijos legítimos, es el padre quien lo otorga y la madre solo en su falta. A la madre le corresponde dar el consentimiento solo cuando los hijos son ilegítimos y no reconocidos. El art. 151 otorga al marido la representación de la familia. Los tres artículos marcan una preeminencia del hombre sobre la mujer, discriminándola y sometiéndola a una relación vertical con el marido.
4- Divorcio. El Art. 161 contempla las causales de divorcio diferenciando la infidelidad conyugal, que cuando la comete la mujer, se llama adulterio, y cuando la comete el hombre, se llama amancebamiento.
5- La mujer adultera no puede contraer matrimonio con su cómplice, y si el amancebado con su cómplice. Tampoco el cónyuge adultero puede heredar a su cómplice, prohibición que no rige para el marido amancebado, ya que solo la mujer comete adulterio. El mismo acto se mide por parámetros distintos, discriminando a la mujer. Y mostrando claramente la causa de dicha discriminación, que es la protección de los bienes de la familia burguesa, para que éstos no salgan fuera de ella.
6- Embarazo. El Código Civil, Art. 14 y 15, detrás de una aparente protección del embarazo, se preocupa, no por el niño en si mismo, sino por el mero trasmisor de bienes a través de la herencia, mostrando el espíritu mercantilista de la ley.
7- Guarda. Significa el cuidado y defensa del menor. En caso de divorcio, los hijos menores de 7 años se confían a la madre. A partir de esa edad, las hijas mujeres van con la madre y los varones con el padre, sin tener en cuenta las necesidades del menor, ni otorgando la guarda al cónyuge que garantice el desarrollo integral del niño.
8- Domicilio. El Art. 152 establece que el domicilio de la mujer casadas es el mismo del marido, teniendo la obligación de seguirlo donde vaya. Reflejo de la falta de independencia de la mujer y la imposibilidad de tomar decisiones por si misma.
9- Patria potestad. Es el conjunto de derechos, obligaciones y poderes conferidos por la ley a los padres para que cuiden y gobiernen a sus hijos, desde la concepción hasta la mayoría de edad- El Art. 248 establece la preeminencia del padre sobre la madre en el ejercicio de la patria potestad. Es el que puede representar a los hijos en caso de herencia, administración de propiedades, etc. Hasta la mayoría de edad.
10- La concepción misma de Potestad presente en el Código es cuestionable, ya que se preocupa fundamentalmente de lo económico, soslayando lo central, que es la educación integral de los hijos. Dentro de la concepción burguesa misma es cuestionable la PP. tal como la plantea el Código, puesto que las obligaciones hacia los niños, históricamente han sido responsabilidad de la madre, pero las decisiones las puede tomar solo el padre.
11- La PP. Solo es otorgada a la madre (Art. 263) para los hijos nacidos fuera del matrimonio, salvo que el padre probase que ha atendido al mantenimiento y educación del hijo desde el nacimiento. Nuevamente lo económico es lo central. Lo que interesa a la ley es la protección del patrimonio, garantizando la herencia.

Nota. En el momento de realizar dicho trabajo, continuaban los debates en el Consejo de Estado sobre la ley “Relaciones entre Madres, Padres e Hijos” que cuestiona la concepción de PP. tal como lo concibe el Código Civil, generando a su vez intensos debates y ricas polémicas en las Asociaciones de Masas, Medios y organismos estatales relacionados con la problemática Lo que muestra a su vez la preocupación de la Revolución sandinista y Organismos de Masas en dar respuesta a la problemática planteada.

12 –El código penal sancionado en 1974, responde a los mismos criterios del liberalismo burgués que el código Civil.
a- Los artículos 211 y 216 sancionan la infidelidad conyugal considerándolos delitos diferentes de acuerdo a quien provenga. Comete adulterio la mujer cuando yace por una sola vez con un hombre que no sea su marido. El hombre comete amancebamiento y solo se lo considera punible si es una situación constante y si conserva a la concubina dentro del hogar conyugal o as mantiene públicamente y con escándalo.. La concubina puede heredar del hombre, pero la mujer no puede heredarle, o legarle a su amante. Nuevamente es el problema de la sucesión de los bienes lo que atiende el espíritu de la ley. La infidelidad cuando proviene del hombre no se la considera delito y por lo tanto no debe ser penada por la ley.
b- El articulo 197 sanciona el delito de rapto, diferenciándolo de acuerdo a la clase de mujer que es agraviada. El delito debería ser sancionado en si mismo y no de acuerdo al status social de la mujer que lo padece-
c- Aborto. El Código Penal sanciona el aborto cuando éste se realiza para ocultar la deshonra de la mujer. Concepción totalmente cuestionable, que se basa e la moral burguesa, donde imperan las normas de las apariencias formales para ocultar la realidad, impidiendo a la mujer de decidir por si misma aun cuando esta en juego su persona. Esto aparece mas claramente, cuando aun en el aborto con fines terapéuticos, debe existir el consentimiento del marido o pariente mas cercano.


En el Código del Trabajo sancionado por Somoza, 1945, retransmite las ideas del siglo XIX.
Bajo una aparente protección de la mujer, la discrimina, y sitúa en una posición inferior al hombre en cuanto a oportunidades, elección del trabajo, contratación y remuneración.
Por el Art. 56, la mujer no puede prestar jornadas extraordinarias, pero cuando las realiza, si el empleador no le paga doble salario, no puede reclamar, porque le esta prohibido trabajar horas extras.
Al mismo tiempo la ley obstaculiza la integración de la mujer al proceso productivo en iguales condiciones que el hombre.
La ley sobre la jornada extraordinaria, se contradice en la legislación laboral en relación al trabajo domestico. Este implica no solo jornadas extraordinarias no retribuidas, sino la desintegración familiar que sufre la empleada domestica, debiendo abandonar su familia para incorporarse a la familia del patrón, sin posibilidades de desarrollo propio, sea en lo educativo, familiar y o social.
El Art. 126 establece la prohibición de que se ocupen mujeres en tareas peligrosas o superiores a sus fuerzas, bajo una aparente protección, se la discrimina laboralmente.
LOGROS DE LA REVOLUCION POPULAR SANDINISTA.

1. Creación en el Ministerio del Trabajo de la Sección Salud Ocupacional, para mejorar las condiciones de trabajo de la mujer en general y de la mujer embarazada en particular.
2. Seminarios permanentes sobre el tema de la mujer a obreros / as dirigentes de la industria en la Escuela Nacional F. Rivera de la Central Sandinista de Trabajadores. (CST)
3. Se inicio la investigación de la problemática de la mujer trabajadora del tabaco
4. Divulgación de artículos sobre las causas del aborto provocado por malas condiciones de trabajo.
5. Prohibición del pesticida DECP –usado en bananeros- y restricción del herbicida DDT ALDRIN 6245 T que disminuye la capacidad reproductora.
6. Regulación del subsidio pre-natal –4 semanas- y post natal, -8 semanas- para evitar el nacimiento de niños prematuros y/o de bajo peso.
7. Promoción de lactancia materna para disminuir el alto índice de mortalidad infantil
8. Promoción en cada centro de trabajo , donde haya mujeres, de la toalla sanitaria y el botiquín.
9. Se vela por el pago de igual salario a la mujer, por igual trabajo, en relación al trabajo masculino.
10. Creación de C.D.I y S.I.R.
11. Reglamentación de 8 horas de trabajo para las cocineras de haciendas agropecuarias, e igual salario para el trabajador agrícola, atendiendo a un numero limitado de 35 personas.
12. Se reglamentó que toda mujer de 14 años que trabaje en los cortes, sea incluida en planillas.
13. se promueve la participación de la mujer trabajadora en la directiva de su sindicato donde pueda plantear su problemática.


En cuanto a avances en la legislación se ha logrado.
1- El estatuto de Derechos y Garantías de los Nicaragüenses que establece la igualdad ante la ley de las personas, sin ningún tipo de discriminación.
2- a.- la obligación del Estado a reconocer los obstáculos que impidan el ejercicio de esta igualdad. b.- la igualdad de los cónyuges ante la ley.
3- Ley provisional de medios de comunicación, que prohíbe el uso de la mujer como objeto sexual o comercial.
4- Ley de Nacionalidad. La mujer conserva su nacionalidad independientemente de su estado civil.
El Derecho es un aspecto de la superestructura político-ideológica. En el modo de producción capitalista, el derecho hace consciente, norma y busca la reproducción de este modo de producción.
En una sociedad revolucionaria, hace consciente los aspectos fundamentales del modo de producción al cual se tiende y se busca desarrollar, mas que reproducir, el proceso de transformación de la sociedad. Hace consciente el proyecto político revolucionario y expresa la hegemonía de obreros y campesinos representados por el estado Sandinista. Plantea las bases para el desarrollo del nuevo modo de producción.
Obviamente, los cambios en la sociedad no se logran por decreto, ni por cambios en las leyes, sino por la transformación de todas las estructuras, económicas, educativas, sociales, y en el derecho mismo, que por su carácter educativo, y al ser un instrumento ideológico, permite coadyuvar en la transformación de las costumbres, valores, hábitos, y comportamientos regresivos, como en las costumbres, valores, hábitos y comportamientos revolucionarios.

Managua, octubre 1981.


BIBLIOGRAFÍA.

1.- Colectivo de Análisis de la Dirección de Socio – Demográfica. La inserción de la mujer en la producción social. El caso del Área urbana. INEC. 1981. Managua.
2.- Condición de la Mujer en Nicaragua. (versión mimeo). Biblioteca del Ministerio de Bienestar Social. 1980. Managua.
3.- Pasos, Maira. Papel de la mujer en el desarrollo económico de Nicaragua- USAID. Oficina de Desarrollo y Planificación. 1975. Managua.
4.-Vargas, E, Lourdes. Situación jurídica de la mujer. (versión mimeo) Managua. 1981.